La radiología no es mi especialidad

Si a todos nos hubieran hecho iguales, sería un auténtico problema. La diversidad de opiniones es fundamental.

La radiología, aunque no la escojas como especialidad, siempre estará en tu camino y te ayudará a solucionar diversidad de problemas.

Cada vez más diagnósticos se fundamentan en hallazgos radiológicos y por este motivo el número de interconsultas que se hace a los radiólogos es cada vez mayor.

Te animo a que no pierdas la clínica. Si uno coge un libro de medicina clínica de hace 30 años o más es fácil darse cuenta de que esas personas se fijaban en detalles a los que ahora nosotros no damos importancia. Perder toda esa información es un auténtico derroche. En cualquier caso, no quiero ponerme melancólico: cuando avanza la tecnología, parece que la clínica es un accesorio y esto NO es así. Mantener una buena orientación clínica es fundamental. Por ejemplo, una misma imagen radiológica puede significar cosas muy diferentes según la sospecha clínica que se tenga.

Me gusta la radiología

Cuando uno está en la facultad es difícil tener una visión exacta de lo que uno va a vivir en una especialidad. ¿Por qué coger radiología?

Hoy en día la especialidad es otro planeta en comparación con lo que era cuando estabas en el instituto. El desarrollo de la tecnología es imparable, los radiólogos tenemos que estar ahí para llevar adelante ese avance, y que se traduzca en una ayuda al paciente.
Tu rutina no será pasar planta, ni consulta, sino estar en contacto con multitud de especialistas para colaborar en la toma de decisiones diagnóstico/terapéuticas. Hace años, las herramientas del radiólogo eran más limitadas. Hoy en día el radiólogo está cada vez más implicado por el avance tecnológico, la necesidad de pruebas portátiles (planta, quirófano, UCI…), los comités multidisciplinares, terapias o procedimientos diagnósticos percutáneos… Somos un mundo muy amplio: desde algunos que trabajan en un quirófano (radiología vascular), hasta otros que se centran en el diagnóstico por la imagen desde una sala de informes. Te animo a que nos conozcas un poco más para ver si es tu especialidad 😉

Tengo dudas, no sé qué especialidad hacer

Todos tienen dudas, no eres el único.
La elección de la especialidad es algo complejo. Lo que sí tienes que tener claro es que no tiene por que ser una decisión definitiva. El examen MIR por muy duro que sea, siempre estará ahí un año y otro, y te dará diferentes posibilidades si tu primera elección consideras que no es la adecuada. Así que toca pensar en lo que te gusta, sus pros y contras, e intentar ir a por ello.
Para valorar esto, mi consejo es que vivas en directo la especialidad que te planteas y su dinámica de trabajo.

Todos hemos tenido profesores buenos, otros menos buenos… Esto influye en tu forma de ver una especialidad, pero no tiene nada que ver escuchar lo que te cuentan, que vivirlo.

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